Tradición oral

El equipo

La recolección de materiales orales precisa, forzosamente, del empleo de hardware. El equipo básico es la grabadora (tradicional o digital), cuyo uso puede complementarse con el de una cámara fotográfica, o bien sustituirse por una cámara de vídeo, que capte al mismo tiempo imagen y sonido. Existen además en el mercado equipos avanzados que permiten la grabación de imagen y sonido directamente en formato digital y su descarga en el disco duro de una computadora para su almacenamiento en memorias ópticas del tipo CD/DVD/USB. En este trabajo se hará hincapié en el empleo de la primera opción, usualmente la más accesible, tanto en lo referente a los costos como a las destrezas de uso.

Dentro de los equipos de grabación, pueden encontrarse las grabadoras de casetes, los equipos de grandes carretes (reel-to-reel), los micro-casetes y las modernas grabadoras digitales. La recomendación se centra en el uso de los primeros, dado que son los más comunes y "universales", y que pueden ser obtenidos y reproducidos en cualquier lugar del mundo sin demasiados problemas. Si bien los carretes tienen una vida útil más larga, son difíciles de manejar.

[N.d.A.: En breve, esta sección se ampliará con contenidos relacionados con los modernos soportes digitales].

Los equipos de grabación pueden variar en grados de complejidad. Por lo general, se recomienda un equipo con las siguientes características:

  • Control de volumen de grabación (recording level indicator). Permite controlar la calidad del sonido.
  • Micrófono externo, estéreo y multidireccional. Permite eliminar ruidos asociados a la maquinaria del aparato (que serían recogidos si se usara un micrófono interno o built-in). Puede acercarse más al entrevistado en una habitación llena de ruido, y, en ambientes exteriores, permite evitar incluso el sonido del viento (usando una cubierta casera o un wind cover). La conexión del micrófono a la grabadora se realiza a través de un jack que puede emplearse también para conectar dos aparatos y realizar duplicados.
  • Es aconsejable que el equipo pueda funcionar con baterías y que, a la vez, pueda ser conectado directamente a la corriente eléctrica doméstica. En éste último caso, debe tomarse la precaución de llevar siempre el cable conector, y de comprobarse la tensión local (normalmente, 220V). En caso de diferencias, será preciso llevar también un adaptador.
  • Los contadores de revoluciones (tape counter) son útiles en estos aparatos, pues permiten localizar o marcar un punto determinado de la grabación. Estas señales pueden incluirse en sumarios y transcripciones de contenido.
  • A la hora de la escucha, son preferibles los auriculares a los altavoces. Evitan la interferencia de ruidos externos... y no molestan.
  • Las cintas magnetofónicas deben ser de buena calidad. Las de aleaciones de cromo son las mejores, en especial para música y sonidos complejos, pero su reproducción puede ser complicada, pues no todos los aparatos las aceptan. Se aconseja el uso de casetes comunes (Type I Normal Bias) de 90 minutos: los de menor duración obligan a molestos y periódicos cambios, y los de mayor longitud son muy débiles y terminan rompiéndose. Asimismo, son preferibles aquellos formatos que no vengan sellados o pegados, sino atornillados: la reparación en caso de accidente es más simple. Se recomienda la adquisición de marcas reconocidas, y el uso de cintas nuevas para cada entrevista.
  • Los casetes deben almacenarse en ambiente seco y a temperatura constante. Asimismo, deben ser alejados del calor, y no debe permitirse que se congelen (al derretirse, el agua los empaparía). Un casete bien conservado tiene una vida útil de 20 años. Es conveniente eliminar los seguros de grabación, dos piecitas de plástico situadas en el borde superior: ello impide la grabación accidental sobre los contenidos existentes. Asimismo, es aconsejable la duplicación de los originales, y el uso de las mismas en el trabajo de trascripción, traducción, etc. El original puede permanecer, así, en archivo.
  • Es aconsejable limpiar con frecuencia los cabezales del equipo de grabación, pues suelen ensuciarse fácilmente con polvillo y otros elementos.

La propia práctica –y el análisis de los resultados de las sucesivas grabaciones– permitirá mejorar el uso del aparato y de sus mandos, siempre buscando una calidad óptima de registro. Conviene realizar varios ensayos previos, que permitan conocer los defectos y problemas que puede presentar el equipo, así como las mejores posiciones de grabación y sus posibilidades. Es, asimismo, conveniente elaborar un listado de materiales que deben llevarse a una entrevista, teniendo en cuenta los elementos extra (baterías, cables, casetes, etc.).