Tradición oral

La entrevista (3): la toma de notas

A lo largo de la entrevista, deben ir tomándose notas que orienten sobre nuevas preguntas o nuevos temas, o malas reacciones a preguntas ya hechas o al equipo, distracciones y molestias; es decir, cuestiones que deben ser tenidas en cuenta en grabaciones futuras. Pueden anotarse también detalles, palabras, traducciones, datos relevantes y comentarios propios. Las notas ayudan a completar el informe final y a mejorar el desempeño como entrevistador.

Sin embargo, tal toma de datos debe realizarse de forma que no distraiga al entrevistado, o no lo moleste. Si lo hace, es preferible dejarlo y comentar en la misma cinta los detalles a recordar, de alguna forma conveniente. En todo caso, pueden apuntarse notas al final, tan pronto como sea posible.

Es útil mantener un diario de trabajo acerca de lo que se hizo cada día: a quién se entrevistó, qué preguntas se hicieron y qué temas se tocaron, re-orientación o corrección de la labor (algo habitual si se utiliza la metodología de investigación-acción), descubrimientos que mejoren las siguientes entrevistas, cuántas horas se trabajó, a quién se contrató, qué e-mails se enviaron, qué textos se leyeron o a qué reuniones se asistieron. Todos estos datos conforman una "bitácora" de navegación que facilita el trabajo a futuro y puede ser de utilidad a posteriores proyectos o investigadores.