Tradición oral

Recolectando voces


 

Generalmente, la recolección y organización de testimonios orales son técnicas no incluidas en el dominio de la bibliotecología o la archivología, y, por ende, no existe un desarrollo de conceptos y métodos de trabajo al respecto. Tal labor suele dejarse en manos de historiadores, antropólogos, lingüistas y sociólogos. Sin embargo, la aparición de nuevas categorías de bibliotecas (comunitarias, rurales o indígenas, por ejemplo), las nuevas tendencias de los archivos históricos y populares y el reconocimiento de nuevas responsabilidades por parte de los profesionales de la información (recuperación de lenguas y tradiciones amenazadas, preservación de patrimonio intangible e identidad cultural) llevan a la lenta y progresiva inclusión de estas actividades dentro del accionar de las bibliotecas.

La recolección de tradición oral mediante grabación de entrevistas podría considerarse, a grandes rasgos, como parte de las políticas de adquisición bibliotecaria. Esta actividad recoge información no disponible en otros soportes (especialmente en documentos textuales), información sobre eventos, procesos y experiencias que viene expresada por testigos y participantes de las mismas.

El trabajo con fuentes orales "es un arte, no una ciencia exacta" (Willa Baum), y es "violencia sobre la naturaleza del material para ofrecerle un nuevo grado de relevancia" (Sandro Portelli). El investigador que se inicia en el trabajo con fuentes orales debe enfrentarse a una serie de características específicas de la oralidad:

  • Es necesario reconocer que la comunicación oral tiene sus normas, códigos y principios, totalmente diferentes a los de la cultura escrita. La tradición oral se basa en memoria, base subjetiva modelada por el presente, por el entorno social, por la psicología individual y por las circunstancias del momento. Los contenidos válidos o interesantes pueden aparecer diluidos, desordenados, mezclados o sumergidos.
  • Cada entrevista (proceso de recolección de oralidad) produce un conocimiento que es fruto único y exclusivo de la interferencia entre dos personas (entrevistado y entrevistador). Tal conocimiento no existe como tal antes de la charla: se genera precisamente allí. Por ende, y dada la participación de dos personas en el proceso, existe una doble subjetividad que debe ser tenida en cuenta a la hora de interpretar los resultados. Es decir: por un lado, el entrevistado se amoldará al investigador, y por otro, éste se adaptará al entrevistado. De tales adaptaciones a las circunstancias saldrá un conocimiento subjetivo determinado, que quizás, bajo otras circunstancias, sea diferente (aún cuando se hable del mismo tema).
  • Dentro de esta subjetividad, debe tenerse en cuenta el fuerte nexo existente entre memoria-olvido / silencio. Todo racconto del pasado es fruto del presente en el cual se produce. Muchos aspectos se olvidan o se callan según las circunstancias de la entrevista, o se sumergen en el silencio porque no están legitimados. Pesan las relaciones con la esfera social. Debe comprenderse que el entrevistado callará muchas cosas ante el entrevistador, usará mecanismos de defensa, depurará su historia y su discurso, y adaptará o evitará partes difíciles o dolorosas.

 


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